VISIÓN POLÍTICA
*.-El INE bajo sospecha.
Por: Fernando Cruz Lopez.
Lo que está ocurriendo alrededor de Guadalupe Taddei ya debería encender las alarmas de quienes entendemos que sin un árbitro electoral independiente no existe democracia confiable.
Desde que asumió la presidencia del INE, Taddei ha acumulado controversias: llegó mediante tómbola, ha concentrado mayores facultades para realizar nombramientos estratégicos y enfrenta cuestionamientos por los vínculos de familiares con gobiernos relacionados con Morena.
Pero ahora aparece algo todavía más delicado: señalamientos sobre posibles irregularidades administrativas, contrataciones, conflictos de interés, colusión y triangulación de recursos que, de acuerdo con la información conocida, podrían ser investigados por la Auditoría Superior de la Federación.
Aquí no podemos minimizar nada. Tampoco debemos condenar anticipadamente a Guadalupe Taddei. Las irregularidades deberán comprobarse y las responsabilidades, si existen, determinarse conforme a derecho.
Pero precisamente porque hablamos del Instituto Nacional Electoral, la vara debe colocarse mucho más alta. El INE no puede pedir transparencia a partidos y candidatos mientras existen dudas sobre sus propios procedimientos. Tampoco puede exigir confianza ciudadana si deja preguntas sin responder.
Y existe otra preocupación todavía mayor: su independencia frente al poder. México luchó durante décadas para separar la organización de las elecciones del gobierno. Sería gravísimo retroceder.
Estamos rumbo a 2027. Por eso Guadalupe Taddei debe transparentar contratos, explicar nombramientos y despejar cualquier conflicto de interés.
No debemos olvidar que cuando existen sospechas sobre el árbitro, termina bajo sospecha todo el partido. Y México no puede regresar a elecciones donde el poder confíe en el árbitro, pero los ciudadanos no… Sigame en X como @Visionpolitica7

