El Instituto Nacional Electoral (INE) anunció que la consejera presidenta del Consejo General, Guadalupe Taddei, presentará su renuncia a este cargo el lunes ante la Cámara de Diputados. Por medio de un comunicado, indicó “que después de una profunda reflexión”, tomó esa decisión.
El pasado 10 de septiembre dio inicio el Proceso Electoral Federal 2026-2027, uno de los ejercicios cívicos de mayor trascendencia para la vida democrática de nuestro país.
Desde entonces, el Instituto Nacional Electoral ha venido cumpliendo puntualmente con las actividades previstas para su organización. Toda su estructura, tanto en oficinas centrales como en las entidades federativas, se encuentra dedicada a garantizar que cada una de las etapas se desarrolle con certeza, legalidad y profesionalismo.
Estoy plenamente convencida de que los trabajos operativos, técnicos y logísticos avanzan por los cauces correctos, con el alto nivel de responsabilidad que constitucionalmente tiene encomendado el Instituto.
En el marco de la cultura democrática de nuestro país, la crítica periodística, el escrutinio público y la conversación digital son expresiones legítimas y necesarias. Vivimos una etapa de gran velocidad informativa y de intensa conversación en redes, y no soy ajena a los señalamientos que durante los últimos días se han difundido en medios de comunicación y redes sociales donde se han circulado trascendidos, montajes, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito como en todos los casos deben verificarse y corroborarse.
En ese sentido, no corresponde anticipar conclusiones: cada señalamiento debe examinarse con evidencia y por las vías institucionales.
La transparencia y el combate a la corrupción solo tienen sentido cuando se ejercen con rigor, imparcialidad y rendición de cuentas, no como consignas selectivas ni como instrumentos de presión. También debemos cuidar que continúe el debate informado frente a la descalificación. Tengo la convicción de que toda denuncia, cualquiera que sea su origen o la persona a quien se refiera, debe esclarecerse de manera transparente, objetiva y conforme a derecho.
Esta circunstancia me ha llevado a ponderar la importancia que, como siempre he sostenido, tiene el Instituto Nacional Electoral para la vida de México.
La responsabilidad de organizar las elecciones va mucho más allá de cualquier persona. Significa garantizar que la renovación de los poderes públicos se realice de manera pacífica, mediante el voto ciudadano, preservando los valores democráticos y privilegiando, en todo momento, la estabilidad política de nuestro país.
El Instituto Nacional Electoral, y la responsabilidad que tiene frente a México, su estabilidad, credibilidad e independencia son bienes públicos que debemos proteger con serenidad y sentido de Estado.
Es por ello y después de una profunda reflexión, he decidido presentar el día de mañana, 26 de octubre, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mi renuncia a la responsabilidad que esa Soberanía me confirió en abril de 2023 como Consejera Presidenta del Instituto Nacional Electoral. Esta decisión responde a mi convicción de que proteger al Instituto y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional, debe estar siempre por encima de cualquier interés coyuntural o personal.
Lo hago con serenidad y dignidad, con la tranquilidad de haber dedicado 33 años de mi vida al servicio electoral de México y con la convicción de que la institución continuará cumpliendo con sus responsabilidades constitucionales. La decisión no releva a nadie del deber de esclarecer, con transparencia, rigor y debido proceso, los hechos que deban investigarse.Las personas cumplimos ciclos. Las instituciones permanecen. La democracia mexicana debe seguir adelante.

