Oaxaca de Juárez, Oax.— Al concluir la movilización de la Sección 22 del SNTE-CNTE hacia el Auditorio Guelaguetza, su dirigente, Jenny Araceli Pérez Martínez, aseguró que el magisterio oaxaqueño cumplió con el objetivo de hacerse visible durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum y llevar hasta ese punto sus demandas.
“Para nosotros era importante por lo menos llegar a este espacio y que nos escuchen”, señaló la dirigente, quien sostuvo que los docentes no pudieron ingresar al recinto debido a la presencia de personas que bloquearon su avance.
Pérez Martínez afirmó que durante los momentos de tensión no identificaron directamente a policías uniformados, pero sí a funcionarios y personas que calificó como “infiltradas”, a quienes responsabilizó de las confrontaciones registradas durante el avance de la marcha. Adelantó que estos hechos serán planteados posteriormente en una mesa de diálogo.
La dirigente recalcó que persisten pendientes a nivel nacional, entre ellos temas relacionados con la reforma educativa, pensiones y jubilaciones, además del cumplimiento de compromisos asumidos durante la mesa sostenida con la presidenta el pasado 13 de agosto.
Entre esos acuerdos, mencionó el inicio durante septiembre de la entrega de recursos destinados a uniformes escolares, señalando que hasta el momento el beneficio no se habría visto reflejado.
“Ya tenemos acuerdos cuando tuvimos una mesa el 13 de agosto. Lo que estamos esperando es la concreción de esos acuerdos”, enfatizó.
Asimismo, informó que este sábado la Sección 22 instalará su Asamblea Estatal, donde analizarán la información disponible y definirán las próximas acciones del movimiento magisterial.
Cuestionada sobre la posibilidad de un nuevo paro de labores, Pérez Martínez evitó adelantar una decisión y señaló que será la Asamblea Estatal la encargada de determinar el rumbo de las movilizaciones.
Finalmente, sostuvo que uno de los objetivos de llegar hasta las inmediaciones del Auditorio Guelaguetza fue fijar públicamente su posicionamiento ante la presidenta, al considerar que siguen sin atenderse de fondo demandas que el magisterio mantiene desde hace años, particularmente en materia de pensiones y jubilaciones.

