VISIÓN POLÍTICA
*.-El Senado no es trampolín electoral
Por: Fernando Cruz Lopez.
Algo interesante está ocurriendo con los políticos oaxaqueños en el Senado de la República: mientras unos parecen estar trabajando para justificar el cargo que tienen, otros dan la impresión de estar pensando más en el cargo que sigue.
Y la diferencia comienza a notarse.
Por ejemplo, Alejandro Murat Hinojosa ya fue gobernador de Oaxaca. No necesita recorrer el estado fingiendo que apenas está conociendo sus comunidades ni utilizar cada reunión como pretexto para promocionarse. Hoy está haciendo política nacional.
Como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Murat está en una posición estratégica: construyendo acuerdos, tendiendo puentes y participando en temas fundamentales como la relación con Estados Unidos y Canadá y la revisión del T-MEC.
Eso es oficio político: entender dónde estás parado y para qué sirve el cargo que tienes.
Y hay otra oaxaqueña que merece reconocimiento: Luisa Cortés García. Sin tanto reflector, al cierre de 2025 acumulaba 36 iniciativas, 32 como promovente. Mientras otros generan fotografías, ella genera iniciativas.
Pero después viene la pregunta incómoda. ¿Qué sucede con quienes recorren Oaxaca incansablemente, aparecen en eventos, reuniones, municipios, redes sociales y boletines, pero cuyos resultados legislativos no guardan la misma proporción con semejante exposición?
Porque una cosa es representar a Oaxaca y otra utilizar una senaduría como trampolín para la próxima elección.
La sucesión gubernamental comenzará a calentar motores y seguramente veremos todavía más recorridos, reuniones, espectaculares disfrazados, organizaciones espontáneas, encuestas convenientes y cargadas políticas.
Pero antes de preguntarnos quién quiere gobernar Oaxaca, deberíamos preguntar algo mucho más elemental: ¿Qué resultados ha dado en el cargo que actualmente tiene?
Porque quien pretende administrar un estado debería comenzar demostrando que puede cumplir eficientemente la responsabilidad que hoy tiene encomendada.
Hasta ahora, entre los senadores oaxaqueños hay dos perfiles que llaman particularmente la atención: Alejandro Murat, por experiencia, interlocución y peso institucional; y Luisa Cortés, por productividad legislativa.
Los demás tienen todavía tiempo para demostrar con hechos que su prioridad está en legislar y no solamente en posicionarse. Porque Oaxaca ya ha tenido demasiados políticos que comienzan a buscar el siguiente cargo antes de terminar el actual.
El Senado de la República es una responsabilidad constitucional, no una oficina de precampaña. Y quien quiera gobernar Oaxaca mañana, primero tendrá que explicar qué hizo por Oaxaca hoy. … sígame en X como @visionpolitica7

