«La reimposición de sanciones contra Irán, para mí, demuestra que Estados Unidos no pudo ganar la guerra en el teatro de operaciones, es decir, en el teatro militar, y por eso ha regresado a la presión económica con la esperanza de que el gobierno iraní que está en guerra pueda colapsar o al menos debilitarse enormemente por estas previsiones inflacionarias de las campañas bélicas», dijo el experto en entrevista con
El Heraldo Radio
Perspectivas regionales y el impacto global entre Estados Unidos e Irán
«Pero esto es un acto de debilidad por parte de Estados Unidos. No va a poder cumplir con los objetivos que se planteó en un principio».
En el ámbito regional, el conflicto ha obligado a diversos países a buscar mecanismos de protección ante la inestabilidad. Según Garduño, naciones como Arabia Saudita, Turquía y Pakistán han diseñado planes de defensa conjunta para evitar ser arrastrados por el intercambio bélico, priorizando la seguridad de sus flujos energéticos. Asimismo, el impacto trasciende las fronteras de la región, afectando la economía global y generando riesgos en el suministro de insumos esenciales.
«A nivel global, esto sigue estrangulando la economía a nivel internacional con un fuerte riesgo de tener crisis de alimentos, no por el petróleo, sino por el fertilizante que también está dejando de pasar por el estrecho de Ormuz y esto está generando volatilidad y no se ha arreglado», dijo.
Sobre la narrativa del conflicto, el académico subraya que la capacidad de funcionamiento del gobierno iraní ha sido un factor clave en la percepción del desarrollo de los hechos.
«Desde mi punto de vista sí, porque el hecho de estar vivo en términos gubernamentales, el hecho de que el gobierno siga dando conferencias de prensa, intercambiando mensajes en la ONU, dando mensajes en las redes sociales, es un claro indicio, aunque pueda ser simbólico y estético, de que el gobierno sigue funcionando y ese era el principal objetivo de parte de Estados Unidos».
Las elecciones en Estados Unidos e Israel marcan el eje político
De cara a los próximos meses, el especialista identifica eventos políticos cruciales que podrían alterar el rumbo de la situación. Las elecciones en Israel y en Estados Unidos se perfilan como los elementos que definirán la continuidad de las políticas actuales, incluyendo el factor nuclear y la reconstrucción de la Franja de Gaza.
«Es difícil hacer en estos momentos un escenario prospectivo preciso, pero tenemos eventos que van a cambiar el rumbo o a fortalecer las dinámicas bélicas dependiendo de los resultados».
Garduño enfatiza que, más allá de las figuras políticas, la base social y las dinámicas internas de cada país jugarán un papel fundamental en la resolución o prolongación de las tensiones.
El problema no es Netanyahu, el problema es la base político-social que apoya a Netanyahu, que actualmente parece tener entre un 47 y 56 por ciento de apoyo y que el día de las elecciones pues se suelen mostrar de manera muy diferente las bases electorales de acuerdo con las encuestas».