VISIÓN POLÍTICA
*.-Exitosa guelaguetza.
Por: Fernando Cruz Lopez.
Cuando termina una celebración multitudinaria como el primer Lunes del Cerro con saldo blanco, muchos lo consideran algo normal. Sin embargo, quienes conocen el funcionamiento del gobierno saben que detrás de esa tranquilidad existe una enorme operación política, de seguridad y de coordinación institucional.
La Guelaguetza no es solamente un espectáculo folclórico. Es el evento más importante de Oaxaca, al que llegan miles de visitantes nacionales y extranjeros. Cualquier error, cualquier conflicto social, un bloqueo, una confrontación o un hecho de violencia tendría repercusiones nacionales e internacionales y afectaría seriamente la imagen del estado.
Por eso merece destacarse el anuncio realizado por el secretario general de Gobierno, Jesús Romero López, al informar que tanto el Primer Desfile de Delegaciones como las dos primeras funciones de la Guelaguetza concluyeron con saldo blanco, en un ambiente de paz, orden y tranquilidad.
Los resultados no aparecen por generación espontánea. Son producto de una estrategia donde participaron conciliadores, corporaciones policiacas, autoridades de los tres niveles de gobierno y un trabajo permanente de diálogo para prevenir conflictos antes de que estallaran.
Resulta significativo que 143 conciliadores de la Secretaría de Gobierno hayan permanecido desplegados durante las actividades, mientras más de mil elementos de seguridad realizaron labores de vigilancia y atención ciudadana. Esa coordinación demuestra que la gobernabilidad no se improvisa; se construye diariamente con presencia institucional y capacidad para anticipar problemas.
En un estado tan complejo como Oaxaca, donde históricamente las diferencias sociales, agrarias, políticas y sindicales suelen manifestarse precisamente cuando existe mayor atención mediática, mantener la estabilidad durante la máxima fiesta de los oaxaqueños representa un logro que debe reconocerse.
Desde luego, siempre habrá retos pendientes. La paz social no puede limitarse únicamente a los días de fiesta; debe mantenerse durante todo el año en cada región del estado. Pero cuando las instituciones funcionan, cuando existe coordinación y cuando prevalece el diálogo sobre la confrontación, los resultados comienzan a ser visibles.
La mejor promoción turística que puede tener Oaxaca no es únicamente la belleza de sus tradiciones, sino la certeza de que quienes nos visitan pueden disfrutar de nuestra cultura en un ambiente seguro y ordenado.
Porque al final, el mayor éxito de la Guelaguetza no solamente está en el colorido de sus delegaciones o en el aplauso del público. El verdadero triunfo consiste en que miles de familias regresen a casa con la satisfacción de haber vivido una gran fiesta en paz. Y en esa tarea, el trabajo silencioso de la Secretaría de Gobierno, encabezada por Jesús Romero López, merece ser reconocido.

