Vision Politica.
Por: Fernando Cruz Lopez.
En Oaxaca estamos frente a una de esas decisiones que pueden definir la infraestructura del estado durante las próximas décadas.
El llamado “Corredor Zapoteca” que impulsa el gobierno estatal,contempla aproximadamente 67 kilómetros de vialidad para conectar tres grandes ejes carreteros: la autopista Oaxaca–Cuacnopalan, la Barranca Larga–Ventanilla y la Mitla–Tehuantepec.
¿Y qué significa esto?
Significa sacar una parte importante del tránsito pesado y de largo itinerario de la zona metropolitana; significa reducir tiempos de traslado, significa facilitar el movimiento de mercancías y comunicar mejor a los Valles Centrales con la Costa, el Istmo y el centro del país.
Pero, sobre todo, significa aprovechar las nuevas autopistas que Oaxaca esperó durante décadas y convertirlas en una verdadera red de comunicación.
Por supuesto que las comunidades tienen derecho a preguntar, exigir información, defender sus tierras y demandar garantías ambientales. Una obra de esta magnitud no puede construirse atropellando derechos ni ignorando a los pueblos.
Pero tampoco puede permitirse que intereses particulares, políticos o económicos pretendan frenar una infraestructura estratégica que beneficiaría a cientos de miles de oaxaqueños.
Porque también hay que decirlo: una carretera de estas dimensiones puede generar oportunidades alrededor de las comunidades por donde atraviese: mayor movilidad, comercio, servicios, inversión, empleo y mejor acceso a mercados para productores locales.
Oaxaca pasó décadas reclamando carreteras. Hoy que finalmente existe la posibilidad de integrar nuestras autopistas, sería absurdo renunciar al desarrollo por intereses de unos cuantos.
El gobierno tiene una responsabilidad: informar, consultar, transparentar y convencer, no imponer.
Y las comunidades también deben conocer exactamente qué pueden ganar y qué podrían perder y en eso trabaja activamente el secretario de gobierno Jesus Romero Lopez, quien coordina reuniones con todos los pueblos involucrados.
En reciente entrevista al responsable de la politica interior del gobierno estatal, destacaba precisamente que el Corredor Zapoteca no debe construirse contra los pueblos. Debe construirse con los pueblos y para los pueblos. Pues esta consciente que las grandes obras trascienden gobiernos, partidos y autoridades municipales.
La verdad es que si el proyecto demuestra técnica, ambiental y socialmente su viabilidad, Oaxaca debe pensar en grande. El futuro de todo un estado no puede quedar atrapado en los intereses particulares de unos cuantos…Sigame en X como @Visionpolitica7

