El gobierno de la Ciudad de México y personal de Petróleos Mexicanos identificaron una toma clandestina de turbosina en la alcaldía Gustavo A Madero, hallazgo clave por los reportes de olor a gasolina en la CDMX o la sensación de contaminación en el agua potable. Tras este informe el personal continúa en la identificación.
Personal abrió una zanja de varios metros de profundidad donde ubicaron la toma con un aparato especial denominado «diablo instrumental», buscan el punto en donde pincharon el ducto donde se fuga el combustible en San Juan de Aragón.

