Mientras, el líder republicano en la Cámara baja, Kevin McCarthy, pidió al Congreso de EU que abra una investigación, tras el hallazgo de documentos oficiales confidenciales en la residencia privada del Presidente y en otros lugares.
«El Congreso debe investigar este caso», dijo a la prensa, y denunció «un nuevo paso en falso de la administración Biden».
Tras el hallazgo de una decena de documentos de este tipo en una oficina que Biden usó en Washington, sus abogados inspeccionaron sus dos residencias privadas, a las que «podrían haber sido trasladados durante la transición de 2017», explicó en un comunicado el abogado de Presidencia, Richard Sauber.
Encontraron «una pequeña cantidad de documentos adicionales que datan de la administración Obama-Biden y clasificados como confidenciales», en el garaje de su casa de Delaware y en una habitación contigua, dijo.
Las revelaciones ponen en aprietos a la Casa Blanca en un momento en el que autoridades investigan una supuesta mala gestión de documentos clasificados por parte de su predecesor, el republicano Donald Trump.
La Policía Federal registró en agosto el club privado de Mar-a-Lago, Florida, donde vive el multimillonario.