La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señaló la falta de cooperación del Gobierno de Jalisco y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), al no responder a la solicitud de reunión formulada por el organismo ni remitir el expediente para profundizar en las investigaciones sobre las detenciones arbitrarias ocurridas durante la movilización del pasado 11 de octubre, en Guadalajara.
“A pesar de que el Gobierno de Jalisco y la CEDHJ habían informado que realizan investigaciones en conjunto y que colaboran con esta Comisión Nacional, durante los cinco días de diligencia no respondieron”, denunció.
La CNDH precisó que conocer estos expedientes es relevante para la investigación que lleva a cabo, toda vez que podrían contener elementos para el esclarecimiento de los hechos y la determinación de las responsabilidades correspondientes, dado que personal de la CEDHJ estuvo presente durante las detenciones y también en las retenciones en Casa Jalisco.
Además, dijo, permitiría conocer las evidencias recabadas por ese organismo, su intervención frente a los posibles actos de tortura denunciados, así como la identificación del personal que habría participado en esos actos y, en general, en el operativo.
Aun así, aseguró que la falta de respuesta y de remisión del expediente no ha sido obstáculo para que la CNDH avance en su trabajo, “pero es un elemento que deberá ser tomado en cuenta en el análisis de los hechos y en las conclusiones a las que finalmente se llegue”.
Durante el quinto y último día de diligencia en Guadalajara, Jalisco, personal de la CNDH mantuvo la coordinación con el Mecanismo Nacional de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, así como con la oficina de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), a fin de dar seguimiento a la manifestación del domingo 18 y monitorear su desarrollo.
Esclarecer el papel de los “infiltrados”
En relación con los disturbios registrados durante la segunda marcha en defensa del agua en Jalisco, realizada el domingo, y las cinco detenciones posteriores, la CNDH señaló que, al cierre de la diligencia, no tenía conocimiento de denuncias presentadas por familiares u organizaciones, ni de que las detenciones hubieran sido calificadas como injustas.
Este escenario, dijo, levanta suspicacias y será objeto de una amplia investigación, toda vez que los “infiltrados” han formado parte de escenarios de represión en el pasado. Añadió que, si bien elementos señalados como “infiltrados” también estuvieron presentes en los hechos del 11 de octubre, según declaraciones oficiales eran “ajenos” a los operativos, pese a que, de acuerdo con el organismo, se ha acreditado que estaban coordinados directamente con las autoridades policiales.
La CNDH indicó que la movilización inició el domingo aproximadamente a las 11:00 horas; sin embargo, tuvo que detenerse ante la presencia de un grupo numeroso de personas que los propios manifestantes identificaron como presuntos infiltrados. De acuerdo con los reportes recabados, estos lanzaron petardos contra los manifestantes después de que fueron señalados por ellos.
Posteriormente, un contingente de más de mil personas continuó su recorrido hacia el Palacio de Gobierno de Jalisco, donde se manifestó de manera pacífica.
Durante la movilización, “se observó la presencia de pequeños grupos de policías federales y municipales, así como de elementos antimotines, distribuidos en las cuadras perimetrales. Estos últimos portaban un equipo de armamento considerable, no contaban con identificación visible y muchos ni siquiera portaban el distintivo de la corporación a la que pertenecían”.
La CNDH informó que tuvo conocimiento de que dos personas señaladas por los manifestantes como presuntos infiltrados fueron entregadas por estos a elementos policiales. La actuación fue acompañada por personal de la CEDHJ, que grabó y documentó el procedimiento, en contraste con la actuación de dicho organismo durante los hechos ocurridos el 11 de octubre en Casa Jalisco.

