Luego de semanas de movilizaciones y protestas en la Ciudad de México, integrantes del magisterio comenzaron a expresar inconformidad por la forma en que se condujo la consulta interna realizada por la dirigencia nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), mediante la cual se definió la continuidad del plantón nacional.
De acuerdo con versiones difundidas entre los propios docentes, durante la consulta la mayoría de los participantes habría manifestado su respaldo a un receso de las movilizaciones y al retorno a sus lugares de origen, sin renunciar a la exigencia de sus principales demandas laborales y salariales. Sin embargo, sectores críticos de la organización aseguran que los resultados fueron presentados de manera distinta por los dirigentes nacionales, quienes informaron que existía un respaldo generalizado para mantener el plantón y las acciones de protesta.
Las acusaciones de presunta manipulación surgieron horas después, cuando comenzaron a contabilizarse los votos emitidos por las distintas delegaciones participantes. Según estas versiones, se habrían detectado inconsistencias en las cifras presentadas inicialmente, lo que generó cuestionamientos sobre la transparencia del proceso interno.
Entre los logros que el magisterio oaxaqueño ya había alcanzado durante las negociaciones se encuentra la autorización de un bono extraordinario superior a los 800 millones de pesos, además de acuerdos relacionados con la asignación de plazas y otros beneficios para los trabajadores de la educación en la entidad.
No obstante, la dirigencia nacional habría apostado por mantener la presión sobre el Gobierno Federal, bajo el argumento de que el contexto internacional y la próxima inauguración del Mundial de Futbol podrían abrir la puerta para obtener mayores concesiones.
Fuentes cercanas al proceso señalan que la Secretaría de Gobernación habría advertido que, de prolongarse el conflicto y endurecerse las posturas, podrían perderse algunos de los avances alcanzados en las mesas de negociación. Finalmente, al no concretarse nuevos acuerdos y mantenerse la postura gubernamental, las movilizaciones entraron en una etapa de receso.
Con ello, además de quedar suspendidas las acciones nacionales, también concluyeron las mesas de negociación que se desarrollaban en la capital del país. A partir de ahora, la atención de las demandas magisteriales continuará a través de mesas estatales.
Asimismo, se informó que la Secretaría de Educación Pública implementará un mecanismo de atención directa en los centros escolares del país, mediante visitas de personal institucional que recogerá y dará seguimiento a las necesidades planteadas por los docentes, sin intermediación de las dirigencias sindicales nacionales.
El receso de las movilizaciones marca una nueva etapa en la relación entre el magisterio disidente y el Gobierno Federal, en medio de un debate interno sobre la estrategia seguida por la dirigencia nacional y los resultados obtenidos tras semanas de protestas.

