Oaxaca de Juárez, Oax.- Bajo el lema “Defendamos la calle, no nos peleemos en ella”, ciudadanos y representantes de diversos sectores realizaron un pronunciamiento público en el Centro Histórico de Oaxaca para reflexionar sobre los efectos sociales y económicos derivados del plantón magisterial que desde hace varias semanas ocupa espacios públicos de la capital.
Durante la intervención, se reconoció que la protesta del magisterio es un derecho legítimo y constitucional, así como la existencia de demandas históricas relacionadas con la educación, los salarios y las condiciones laborales. Sin embargo, también se señaló que el prolongado cierre de calles y espacios públicos ha generado afectaciones a otros derechos ciudadanos, como el libre tránsito, el acceso al trabajo y la movilidad de estudiantes y familias.
Los participantes destacaron que, de acuerdo con estimaciones de organismos empresariales, las afectaciones económicas en el Centro Histórico alcanzan cifras millonarias. Señalaron que la reducción de la actividad comercial ha impactado principalmente a micro, pequeñas y medianas empresas, además de trabajadores del sector servicios, artesanos, hoteleros y comerciantes establecidos.
En el posicionamiento se advirtió que el conflicto actual refleja una problemática más profunda relacionada con la falta de mecanismos efectivos de diálogo y conciliación entre los distintos sectores involucrados. Asimismo, se planteó la necesidad de recuperar los espacios públicos como lugares de convivencia y encuentro, en lugar de convertirlos en escenarios permanentes de confrontación.
Como parte de la propuesta ciudadana, se plantearon cuatro acuerdos básicos para avanzar hacia una solución integral: establecer mecanismos que permitan la coexistencia entre el derecho a la protesta y la movilidad ciudadana; incorporar a representantes de diversos sectores sociales en las mesas de diálogo; atender simultáneamente las demandas magisteriales y las afectaciones económicas generadas por las movilizaciones; y promover un pacto de civilidad entre autoridades, organizaciones sociales, empresarios y ciudadanía.
Los asistentes hicieron un llamado a priorizar el bien común y a construir soluciones mediante el diálogo, recordando que Oaxaca cuenta con una larga tradición de acuerdos comunitarios, asambleas y trabajo colectivo como herramientas para resolver diferencias.
Finalmente, señalaron que el Centro Histórico es patrimonio de todos los oaxaqueños y exhortaron a preservar tanto su valor cultural como las condiciones de convivencia que permitan el desarrollo de la vida económica y social de la ciudad. El mensaje concluyó con un llamado a privilegiar las ideas sobre la confrontación y a trabajar por una Oaxaca de paz, diálogo y esperanza.

