Visión política
Por: Fernando Cruz López
Hay temas que no pueden ni deben enterrarse bajo el silencio institucional. Y uno de ellos es, sin duda, el manejo de los recursos públicos en la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca.
Hoy, la exigencia es clara, directa y urgente: la Auditoría Superior de la Federación debe intervenir e investigar a fondo el destino de cientos de millones de pesos que han sido manejados con una opacidad alarmante durante la administración del rector Cristian Éder Carreño López.
No se trata de especulación. Se trata de hechos que apuntan a una estructura financiera irregular, donde los recursos federales —sí, federales— habrían sido canalizados a empresas constructoras vinculadas al propio rector, operando presuntamente a través de prestanombres.
Y aquí es donde el tema escala de lo administrativo a lo penal.
Porque cuando hablamos de dinero federal, entra también la competencia de la Unidad de Inteligencia Financiera, UIF. Y es precisamente esta instancia la que debe seguir la ruta del dinero: identificar transferencias, contratos, triangulaciones y posibles esquemas de outsourcing que habrían servido para desviar recursos desde la universidad hacia intereses privados.
Más grave aún: se señala que el propio despacho del rector habría operado esquemas de subcontratación para manejar recursos universitarios. Es decir, el conflicto de interés no sólo es evidente, es estructural.
¿Y mientras tanto qué pasó?
Se habla de una especie de “blindaje político”, de una universidad prácticamente hipotecada al gobierno estatal a cambio de tranquilidad institucional. Una paz que podría estar comprándose al precio de la impunidad.
Pero hay un detalle que no se puede ignorar: el dinero no es estatal, es federal. Y eso cambia completamente el tablero.
La federación no puede voltear la mirada. No puede permitir que la máxima casa de estudios de Oaxaca se convierta en un caso más de simulación, desvío y abuso de poder.
La UABJO no es propiedad de ningún rector. Es patrimonio de los oaxaqueños.
Y cuando el dinero público desaparece, alguien tiene que responder.
Hoy, la exigencia es una sola: investigación a fondo, sin simulaciones… y que caiga quien tenga que caer…Sígame en X como @Visionpolitica7

