Visión política.
Por: Fernando Cruz López.
Contrario a lo que algunos compañeros de oficio hacen, hoy quiero reconocer lo que para muchos no existe en Oaxaca, por ello vale la pena mencionar que en la política oaxaqueña hay una verdad que suele pasar desapercibida: las obras y el trabajo constante rara vez tienen el mismo reflector que las fallas y tropiezos. Se habla mucho de los errores, de los conflictos, de lo que falta por hacer. Poco, muy poco, se dice y se comunica de lo que efectivamente se construye todos los días en Oaxaca bajo la administración de Salomón Jara Cruz.
Para quienes no saben, el gobernador Salomón Jara, ha hecho de su jornada una maratón cotidiano. Quienes lo acompañan saben que el reloj no se detiene: a las cinco de la mañana ya está en marcha o en palacio, y la agenda no se cierra hasta pasada la medianoche. Es un ritmo que no todos resisten, pero que él mantiene con disciplina, recorriendo comunidades, supervisando obras y escuchando a la gente de manera directa, sin filtros ni intermediarios.
Los datos son duros y contundentes: hay más de dos mil 500 obras en proceso a lo largo y ancho del estado. Caminos, escuelas, hospitales, sistemas de agua potable, espacios públicos y proyectos productivos se multiplican en regiones que durante décadas vivieron el abandono. Y aunque esa magnitud debería ser motivo de conversación diaria, la narrativa pública se sigue centrando en los desaciertos, magnificando las fallas y minimizando los avances.
Por supuesto, no se trata de negar que existan problemas —ningún gobierno está exento de críticas—, pero sí de reconocer que hay un esfuerzo que recorre incansablemente la geografía oaxaqueña y que, con justicia, merece ser contado.
No olvidemos que la historia de un gobierno no solo se mide por las polémicas del momento, sino por las huellas de concreto y transformación que se dejan en los pueblos y en Oaxaca se está dejando una huella muy profunda que no se publicita, no se difunde correctamente y tiene que ser contada.
Hoy en día en Oaxaca literalmente hay obras por todo el estado. La pregunta es si la sociedad y los medios de comunicación serán capaces de ver más allá del ruido para reconocer que, mientras otros descansan, el gobernador sigue trabajando a pie de carretera, en el campo, en las comunidades, hasta que cae la noche.
Seguro ya deben estar pensando que me pagaron por decir esta verdad o que mi pluma ya tiene precio. En honor a la verdad, me tiene sin cuidado lo que digan de un servidor, pues así como he señalado los errores de muchos de los colaboradores de Jara Cruz, también hay que señalar los aciertos… Sígame en X como @Visionpolitica7

