UNAS DE CAL POR LAS DE ARENAS
POR ALFREDO ARENAS CASAS
De extraordinaria excepcional y única fue calificada hoy la marcha que cientos de miles de ciudadanos llevaron a cabo en la Ciudad de México en contra de la Reforma Electoral propuesta por el Presidente López Obrador y para evitar la desaparición del Instituto Nacional Electoral (INE), perplejos y sin poder creer lo que veían, quedaron la docena de organizaciones convocantes a la misma, fue una copiosa e inesperada respuesta del pueblo de México a la intentona de desaparecer al INE y crear otro a modo que convenga al partido en el poder en las próximas elecciones estatales y federales que se avecinan.
Si alguien promovió dicha marcha sin quererlo fue el propio Presidente López Obrador, ya que se paso tres días picándole la cresta al pueblo de México con una serie de insultos a quienes marcharían y a los convocantes, cansados de tantos insultos, hasta los que en un principio se negaban a salir el pasado domingo, lo hicieron, si el Presidente se hubiera quedado callado restándole importancia a tal evento, estoy seguro que solo hubieran salido unos cuantos, pero al ver el enojo presidencial y la serie de insultos y descalificaciones en su contra, los ciudadanos decidieron salir a la calle y mostrar su inconformidad por la intentona de AMLO y de su partido MORENA de tomar el control absoluto del INE y ponerlo a su servicio y así ganar para siempre las elecciones tal y como lo hizo el PRI cerca de 80 años. O sea regresar al pasado y echar por tierra todo el trabajo hecho para lograr nuestra incipiente democracia que en cada elección se pone a prueba, al darnos resultados confiables y seguros, haciendo a un lado la simulación democrática a la que nos tenía acostumbrado el PRI. MORENA hoy quiere hacer lo mismo para perpetuarse en el poder, pero no lo va a lograr.
El País no puede volver a una institución electoral alineada con el gobierno, incapaz de garantizar la jornada electoral en paz. Y mucho menos garantizar elecciones libres, creíbles, equitativas y transparentes como las que gozamos ahora.
La marcha ciudadana del domingo fue considerada también como “el inicio de un despertar ciudadano” ahora solo falta que los representantes populares en el Congreso federal, hagan caso a las demandas ciudadanas y actúen en consecuencia, hacerlo de otra manera para quedar bien con el poder, sería una lamentable traición de su parte, significaría desoír a la opinión pública. Y como se dice de no hacerlo “que la patria se los demande”.

