«Parece que si quisiéramos hacer una cuenta de cuántas veces hemos tenido el anuncio del fin de la guerra a través del mejor acuerdo del mundo, creo que no habría manera de tener un registro adecuado», afirmó Soto Antaki, destacando la falta de credibilidad en las promesas.
¿Por qué el acuerdo entre EE. UU. e Irán carece de credibilidad?
La situación se complica con eventos como la posibilidad de una toma militar de la isla de Jark, un punto clave para la carga de buques petroleros iraníes en el golfo Pérsico, una opción que fue rápidamente descartada por su inviabilidad estratégica.
Además, el analista mencionó que el posible anuncio del acuerdo coincidiría con el cumpleaños del presidente Trump, sugiriendo que la firma podría recaer en otra figura como Vance, mientras que la revisión del acuerdo por parte de Irán recaería en las Guardias Revolucionarias, no en Mojtaba Jameneí, como se había rumoreado.
La credibilidad de la Casa Blanca en estos temas es poca, según Soto Antaki, quien enfatizó que se ha anunciado lo mismo una y otra vez. La región vive una «guerra que no es una guerra» y un «cese al fuego que no es el cese al fuego«, donde los ataques son parte de las negociaciones.
Recientemente, Irán derribó un helicóptero apache, a lo que Estados Unidos respondió atacando infraestructura iraní. Estos incidentes, paradójicamente, se consideran parte del cese al fuego, una estrategia que conlleva un «gigantesco riesgo de que eso se salga de control».
«La credibilidad de la Casa Blanca, al menos en estos temas, en verdad es nula», sentenció el experto, subrayando la complejidad del panorama.
No hay garantías para un acuerdo entre EU e Irán
El analista advirtió que, incluso si se firma un acuerdo, no hay garantías de que cesen los ataques, ya que ninguna de las partes ofrece la seguridad necesaria. La situación se agrava por la falta de homogeneidad dentro de las estructuras iraníes, donde existen facciones a favor y en contra de un acuerdo, lo que genera confusión y declaraciones contradictorias.
Esta situación impacta directamente a la población iraní, que enfrenta una crisis económica cada vez más severa, la cual ya había provocado protestas a finales del año pasado.
«Estamos en una zona tan, tan nebulosa que honestamente sí, sí puede seguir estando ahí», concluyó Soto Antaki, reflejando la persistente inestabilidad en la región.