Al menos 1,430 personas han muerto, 3,238 resultaron heridas y más de 51,000 permanecen desaparecidas o sin localizar tras los devastadores terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela el pasado miércoles 24 de junio, según el balance oficial más reciente divulgado este sábado.
Las labores de búsqueda y rescate entraron en su tercer día en medio de una carrera contrarreloj para encontrar personas con vida bajo los escombros, en un momento considerado crítico por los equipos de emergencia, ya que las primeras 48 a 72 horas suelen ser decisivas para rescatar sobrevivientes.
La Guaira, el estado más afectado por el desastre, continúa siendo el epicentro de las operaciones de rescate. Allí, familiares, voluntarios y brigadas internacionales trabajan con maquinaria pesada, perros especializados e incluso con las manos para remover toneladas de concreto y estructuras colapsadas.
Más de 400 réplicas dificultan las labores de rescate
Las autoridades venezolanas informaron además que se han registrado 430 réplicas desde los sismos principales, lo que dificulta las tareas de rescate debido al riesgo de nuevos derrumbes. La situación en el país se ha agravado debido a que millones de venezolanos continúan afectados por cortes de electricidad, problemas de comunicación y escasez de servicios básicos.
La respuesta internacional continúa aumentando conforme crece la magnitud de la tragedia. Más de 2,000 rescatistas pertenecientes a 21 organizaciones internacionales ya se encuentran desplegados en Venezuela o se dirigen al país para apoyar las operaciones de búsqueda.
Entre los países que han desplegado personal y ayuda humanitaria se encuentran México, Estados Unidos, España, Colombia, Chile, Ecuador, Panamá, República Dominicana, El Salvador y Suiza, mientras otras naciones preparan nuevos contingentes tras la reanudación parcial de operaciones en el aeropuerto de Caracas.
Por su parte, Estados Unidos desplegó equipos especializados de búsqueda y rescate procedentes de Los Ángeles, acompañados de perros entrenados y tecnología para localizar sobrevivientes bajo los escombros. También ofreció un paquete de ayuda de 150 millones de dólares.

