Un hombre de 63 años logró mantenerse en remisión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) durante cinco años sin tratamiento antirretroviral después de recibir untrasplante alogénico de células madre hematopoyéticas para tratar un síndrome mielodisplásico, esto ocurrió en Noruega.
El caso representa uno de los pocos reportados en el mundo en los que un paciente con VIH deja de mostrar rastros del virus tras un trasplante de médula ósea. El procedimiento se realizó con células madre de un hermano compatible que, de manera inesperada, tenía una mutación genética conocida como CCR5 ?32/?32, relacionada con la resistencia natural al VIH.
De acuerdo con la información compartida por la Revista Nature, el paciente fue diagnosticado con VIH-1 en 2006, cuando tenía 44 años, en ese momento presentaba un recuento de células CD4 de 430 por microlitro y una carga viral de 26 mil copias por mililitro y en 2010 inició terapia antirretroviral, la cual logró mantener el virus suprimido desde agosto de 2010.
El trasplante que ayudó con el VIH
En 2018, el hombre fue diagnosticado con síndrome mielodisplásico, una enfermedad de la médula ósea que afecta la producción de células sanguíneas, después de una recaída, los médicos decidieron realizar un trasplante de células madre hematopoyéticas en noviembre de 2020.
El hermano del paciente, de 60 años, fue seleccionado como donante debido a que tenía compatibilidad genética, al día del procedimiento se confirmó que era portador de la mutación homocigótica CCR5 ?32/?32, mientras que el paciente sólo tenía una copia de esta alteración genética.
Tras el trasplante, el paciente desarrolló complicaciones severas, entre ellas enfermedad de injerto contra huésped en el intestino y la piel, además de reactivación de citomegalovirus, sin embargo, los médicos consideran que esta respuesta inmunológica pudo haber contribuido a eliminar reservorios persistentes del virus.
El paciente esta libre de VIH
El tratamiento antirretroviral se mantuvo durante dos años después del trasplante, posteriormente fue suspendido de manera controlada y desde entonces, el paciente ha sido monitoreado cada tres meses y no ha presentado rebote viral.Los investigadores tampoco encontraron ADN proviral intacto del VIH en sangre ni en tejidos intestinales, considerados uno de los principales reservorios del virus. Asimismo, no se detectaron virus con capacidad de replicación ni respuestas inmunológicas específicas contra el VIH
Los especialistas consideran que este caso fortalece la evidencia de que la mutación CCR5 ?32/?32 puede desempeñar un papel clave en la curación del VIH, sin embargo, subrayan que el trasplante de células madre hematopoyéticas no es una estrategia viable para la mayoría de las personas con VIH debido a los altos riesgos del procedimiento, cuya mortalidad puede oscilar entre 10 y 20 por ciento en el primer año.

