La relación entre China y México atraviesa un momento de consolidación estratégica, marcada por la cooperación económica, el intercambio cultural y el diálogo político.
Así lo destacó ayer el embajador chino, Chen Daojiang, quien subrayó que la colaboración bilateral «cuenta con una base sólida y un desarrollo estable», impulsada por principios de «igualdad y beneficio mutuo».
«Bajo el liderazgo estratégico de los dos jefes de estados de ambos países (Xi Jinping y Claudia Sheimbaum) el carácter estratégico complementario y mutuamente beneficioso de esta relación se ha acentuado aún más», destacó el embajador.
El plan de este año de China y el de México consideran en gran medida en ámbitos como la modernización industrial, la transición ecológica y la renovación digital. Chen enfatizó que.
«Los líderes de su país realizaron visitas a numerosos países y asistieron a importantes eventos multilaterales y bilaterales, como la cumbre China-Asia Central, la APEC y el G20″.
No obstante, este acercamiento ocurre en un contexto internacional complejo. La creciente tensión entre Estados Unidos e Irán añade presión al escenario global, donde China ha reiterado su postura a favor del multilateralismo y el diálogo.
Chen Daojiang insistió que China sostiene principios básicos cuestiones relacionadas con Irán y Medio Oriente como: respetar la soberanía nacional, rechazar el abuso de la fuerza y persistir en la no intervención en los asuntos internos.
Apuntó que la relación comercial con EU sigue en pie.

