Oaxaca de Juárez, Oax.— Una tragedia sacudió este día al estado. Dos niñas de nacionalidad haitiana, que se encontraban bajo resguardo junto a su madre en el albergue de tránsito para migrantes “Casa Pato”, fueron localizadas sin vida al interior de una fosa séptica, luego de que se reportara su extravío.
En conferencia de prensa, el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, dio a conocer que desde el primer momento se activaron los protocolos de búsqueda correspondientes y se notificó a las autoridades competentes.
La titular de la Procuraduría de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado, Yarid Hernández García, informó que el hallazgo se realizó tras labores coordinadas entre el Honorable Cuerpo de Bomberos y corporaciones de seguridad, quienes intervinieron en el inmueble.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca inició la carpeta de investigación para esclarecer los hechos y garantizar un proceso con objetividad, transparencia e imparcialidad.
Ante la gravedad del caso, el Gobierno del Estado determinó la destitución inmediata de la directora del albergue “Casa Pato” y de la coordinadora general de albergues, quienes fueron puestas a disposición de las autoridades correspondientes para el deslinde de responsabilidades.
“En materia de protección de niñas y niños no puede haber omisiones; si las hubo, habrá consecuencias”, señalaron autoridades estatales al subrayar que se revisarán de manera integral las condiciones de infraestructura, supervisión y operación de todos los centros asistenciales del estado.
Asimismo, se expresó solidaridad con la madre de las menores y su familia, quienes contarán con acompañamiento jurídico, psicológico y social por parte de las instancias estatales.
En su intervención, la secretaria de Honestidad, Transparencia y Función Pública, Leticia Elsa Reyes López, adelantó que desde su ámbito de competencia se realizarán las investigaciones administrativas correspondientes y se aplicarán las medidas necesarias derivadas de esta lamentable situación.
El caso ha generado consternación social y reabre el debate sobre las condiciones de resguardo en espacios destinados a población migrante, particularmente cuando se trata de niñas, niños y adolescentes.

