El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó ayer la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos «sin presiones» ni «injerencia», pese a que Washington afirma que esas conversaciones ya empezaron.
«Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar», pero «sin presiones» ni «injerencia», dijo Díaz-Canel.
En un discurso en cadena nacional, Díaz-Canel reconoció que la situación energética es «compleja» y que, tras el cierre del grifo desde Caracas, los cubanos van a «vivir tiempos difíciles (…), muy difíciles».
Informó que su gobierno prepara un plan para enfrentar un «desabastecimiento agudo de combustible» (en 15 días) ante las presiones de Estados Unidos.
Anunció un nuevo conjunto de medidas que recuerdan a la famosa «Opción Cero» propuesta por Fidel Castro a principios de los años 1990. Este plan, que busca hacer frente a la crítica situación económica y energética de Cuba, prioriza la autarquía y la austeridad como soluciones inmediatas de los cubanos.
Uno de los ejes centrales estará enfocado en reducir consumos energéticos, racionalizar servicios y limitar actividades no prioritarias, bajo la premisa de «resistir» la crisis con los recursos disponibles.
Díaz-Canel enfatizó que «hay que seguir sacrificándose, pues no es opción rendirse».
El plan se discutió en el Consejo de Ministros y sesión extraordinaria del Consejo de Defensa Nacional.
Cada ministerio comunicará los planes que le competen. Por ejemplo, el Ministerio de Comercio Interior, encargado de la distribución de la canasta básica, no podrá llegar a todo el país.
El mandatario agradeció a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, por el respaldo político y la ayuda enviada a la isla en medio de la crisis energética y las tensiones con EU.
Estados Unidos no oculta que con sus políticas busca un cambio de régimen en Cuba, gobernada por el Partido Comunista y sumida en una crisis económica, con una inflación galopante, escasez de combustible, alimentos, medicinas y apagones.
Pero, el gobierno de Trump, anunció el envío de una partida adicional de ayuda humanitaria para Cuba, valorada en 6 millones de dólares, en un contexto marcado por el veto de EU.

