Durante décadas, los astrónomos tenían una idea de cómo se formó el universo a partir de lo que sabía de nuestro sistema solar, es decir, los planetas rocosos se encontraban cerca del Sol (Mercurio, Venus, Tierra o Marte), mientras que los gigantes gaseosos se encontraban más lejos (Urano, Júpiter, Saturno y Neptuno).
Sin embargo, el reciente descubrimiento de un sistema planetario situado a 120 años luz de la Tierra puso en duda todas las teorías que teníamos hasta ahora. Se trata del sistema planetario que rodea a la estrella LHS 1903 y desafía todas las teorías sobre la formación planetaria gracias al inusual orden de sus planetas, según reveló la Agencia Espacial Europea (ESA) en un comunicado de prensa reciente.
Tal y como explican los especialistas de la agencia espacial, el planeta exterior más distante podría ser rocoso, sin embargo, parece que se formó más tarde, en un entorno diferente al de los demás planetas que están alrededor de la estrella.
¿Por qué pone en duda las teorías de formación del universo?
Sus hallazgos fueron posibles gracias a que los científicos lograron observar más de cerca el sistema planetario que rodea a LHS 1903 con ayuda del Satélite de Caracterización de Exoplanetas (Cheops) de la ESA. Se piensa que los descubrimientos recién hechos «podrían revolucionar nuestar comprensión de la formación de los planetas».
Thomas Wilson, académico de la Universidad de Warwick (Reino Unido), y su equipo combinaron los esfuerzos de telescopios espaciales y terrestres para poder clasificar a tres planetas que detectaron en la órbita de LHS 1903; llegaron a la conclusión de que el planeta más interno parecía ser rocoso, mientras que los dos siguientes, gaseosos.
Dichos datos eran normales, no obstante, encontraron algo extraño. Un cuarto planeta, el que está más alejado de LHS 1903, parecía ser rocoso.
«Esto lo convierte en un sistema de adentro hacia afuera, con un orden de planetas: rocoso, gaseoso, gaseoso y luego rocoso de nuevo. Los planetas rocosos no suelen formarse tan lejos de su estrella madre», afirmó el experto en el comunicado de prensa de la ESA.
Maximilian Günther, científico del proyecto Cheops de la ESA, enfatizó que gran parte de la formación y evolución de los planetas continúa siendo un misterio, por lo que encontrar pistas que, como esta, ayudan a resolver ese enigma «es precisamente lo que Cheops se propuso hacer».
Las teorías habituales se centran en el Sistema Solar
Los científicos aún exploran diversas explicaciones de por qué el planeta rocoso «rompe el patrón habitual». Para esto se hacen una serie de preguntas como si el planeta fue impactado por un asteroide gigante en el pasado u otro objeto de gran tamaño que destruyó su atmósfera o si los planetas que orbitan alrededor de LHS 1903 intercambiaron posiciones en algún momento de su evolución.
Dichas teorías fueron descartadas luego de que las hipótesis se probaran mediante simulaciones y cálculos de los tiempos orbitales de los planetas. Su investigación acabo por llevarlos a lo que la ESA califica como «una explicación mas intrigante«, es decir, que los planetas pudieron formarse uno tras otro y no simultaneamiente.
«Según nuestro conocimiento actual, los planetas se forman a partir de discos de gas y polvo al agruparse en embriones planetarios aproximadamente al mismo tiempo. Estos cúmulos evolucionan posteriormente en planetas de diferentes tamaños y composiciones a lo largo de millones de años», explicaron expertos de la agencia espacial en su comunicado de prensa.
Isabel Rebollido, investigadora de la ESA, dijo que, históricamente, las teorías actuales sobre la formación de planetas se basan en lo que vemos y sabemos de nuestro Sistema Solar. «A medida que observamos cada vez más sistemas de exoplanetas diferentes, estamos empezando a revisar estas teorías», añadió.

