Vision Politica.
Por: Fernando Cruz Lopez.
La euforia mundialista que el gobierno federal intenta vender como símbolo de prestigio internacional acaba de recibir un balde de agua fría: dentro de la FIFA y entre los empresarios vinculados a la organización del Mundial 2026 existe nerviosismo real, no rumor político, ante el diagnóstico que coloca a México como un país con inseguridad creciente, fallas logísticas, corrupción enquistada y riesgos sociales imposibles de ocultar bajo la alfombra tricolor.
No lo dice la oposición ni un grupo de opinadores incómodos. Lo dice un reporte confidencial que ya circula en los círculos donde se toman decisiones sobre eventos internacionales del tamaño de una Copa del Mundo. Y es que el golpe más duro al prestigio nacional lo dieron las fosas clandestinas halladas en las inmediaciones del estadio Akron de Guadalajara, una de las sedes del Mundial.
No fueron dos cuerpos, ni diez. Fueron 456 bolsas con restos humanos enterradas a unos metros de un recinto que en 2026 debería representar fiesta, turismo y proyección global. Esa escena —más cercana a un episodio de violencia extrema que a un país anfitrión— causó un impacto devastador dentro de la FIFA. Porque un Mundial puede sobrevivir a una mala logística, pero no a la imagen de un territorio donde se entierran cadáveres a metros de un estadio.
El reporte también enciende alarmas sobre la incapacidad del Estado mexicano para prever y manejar conflictos sociales. Y no es para menos. En México, las protestas del campo, los bloqueos carreteros y las movilizaciones de sectores radicales como la CNTE no se detienen porque haya turistas o porque el calendario diga “evento internacional”. La FIFA lo sabe. Y lo teme. Porque un Mundial convive mal con marchas, tomas de casetas, bloqueos aeroportuarios y carreteras en llamas.
A esto se suma otro factor incómodo para el gobierno: no hay ambiente mundialista en México. Las encuestas lo muestran. A diferencia de 1970 y 1986 —dos Mundiales que encendieron entusiasmo social, identidad y orgullo— hoy la mayoría de los mexicanos enfrenta problemas más urgentes que el futbol: violencia en las calles, hospitales sin medicinas, carreteras controladas por el crimen, inflación silenciosa, inseguridad cotidiana. ¿Cómo pedir emoción mundialista cuando medio país vive en estado de alerta?…Sigame en X como @Visionpolitica7

