En Oaxaca la apuesta sigue siendo el diálogo. Así lo dejó claro el secretario de Gobierno, Jesús Romero, durante su conferencia de prensa, donde informó que de enero a noviembre de este año se han realizado 4 mil 664 mesas de diálogo en todo el estado.
Romero destacó que estos espacios han permitido desactivar conflictos, atender disputas comunitarias y avanzar en la construcción de paz en regiones donde históricamente los problemas se resolvían “por la mala”. Hoy, dijo, la ruta es escuchar, conciliar y evitar que los desacuerdos crezcan.
El funcionario reconoció que Oaxaca es una tierra de pueblos con profundas diferencias, pero aseguró que el trabajo permanente y cercano ha sido clave para mantener la gobernabilidad. Añadió que el gobierno estatal seguirá recorriendo comunidades, hablando con autoridades municipales y atendiendo conflictos agrarios, sociales y políticos.
Con esta política, la administración estatal presume resultados, menos confrontaciones y más acuerdos construidos directamente con la gente.

