OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, anunció un avance significativo hacia la inteligencia artificial general (AGI, por sus siglas en inglés) con el lanzamiento de su nuevo modelo, GPT-5. Este modelo, que potencia la última versión de su popular chatbot, representa una mejora sustancial en áreas como la programación, la escritura creativa y la capacidad de responder de manera más útil y menos complaciente.
Sin embargo, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, admitió que aún falta “algo bastante importante” para que ChatGPT alcance el nivel de AGI; es decir, el tipo de inteligencia artificial capaz de realizar cualquier tarea intelectual que un humano puede ejecutar, con un nivel de competencia igual o superior.
La AGI, aún hipotética, es altamente autónoma, flexible y puede aprender, razonar y adaptarse a una amplia variedad de contextos sin necesidad de programación específica para cada tarea, a diferencia de la IA estrecha, que está diseñada para tareas específicas como reconocimiento de imágenes o traducción de idiomas.
¿Cuáles son las mejoras en la nueva versión de ChatGPT?
El lanzamiento de GPT-5, disponible de inmediato para los 700 millones de usuarios semanales de ChatGPT, fue presentado como un paso crucial hacia la AGI. Altman comparó esta versión con tener “un experto con nivel de doctorado en el bolsillo”, destacando que supera a sus predecesores, equivalentes a un estudiante universitario o de secundaria.
Entre las mejoras, GPT-5 comete menos errores factuales, escribe código más eficiente y produce textos más naturales y matizados. Además, en lugar de rechazar prompts que violen sus directrices, ahora intenta ofrecer respuestas útiles dentro de los límites de seguridad.
¿Qué le falta a ChatGPT para poder hacer el trabajo de los humanos?
A pesar de estos avances, Altman señaló que GPT-5 carece de la capacidad de “aprendizaje continuo” mientras está en uso, un componente que considera esencial para la AGI. Esta limitación impide que el modelo se adapte y aprenda de nuevas interacciones en tiempo real, una característica clave para igualar o superar las capacidades humanas en entornos laborales dinámicos.
“Es un gran avance, pero aún no estamos ahí”, afirmó Altman.
El evento de lanzamiento también destacó la capacidad de GPT-5 para integrarse con herramientas como Gmail, Google Calendar y contactos, permitiendo al agente de ChatGPT realizar tareas como buscar disponibilidad en restaurantes o hacer compras en línea.
Además, el modelo mostró mejoras en la generación de voz, imágenes y texto, así como en el manejo de consultas en estos formatos. OpenAI demostró cómo GPT-5 puede escribir cientos de líneas de código en segundos y crear herramientas educativas, como un programa de aprendizaje de francés.
En el ámbito de la salud, ChatGPT ahora es más proactivo al identificar posibles problemas graves, aunque OpenAI enfatizó que no reemplaza a los profesionales médicos. Una usuaria compartió cómo el chatbot la ayudó a tomar decisiones sobre su tratamiento contra el cáncer.

