Musk, quien trabajó en el DOGE desde su creación el 20 de enero de 2025, aseguró que la misión del DOGE «solo se fortalecerá con el tiempo» al convertirse en una «forma de vida» dentro del gobierno
El multimillonario Elon Musk, uno de los principales aliados hasta ahora del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su salida del gobierno de Estados Unidos, donde operaba como jefe del Department of Government Efficiency (DOGE), creado para reducir el gasto de la administración pública federal.
Musk había entrado al gobierno con la figura de Empleado Especial de Gobierno (SGE, por sus siglas en inglés) un cargo temporal limitado a 130 días por la ley federal.
En un mensaje publicado en X, Musk agradeció al presidente Donald Trump por la oportunidad de liderar esfuerzos para reducir el gasto innecesario.
«A medida que mi período programado como Empleado Especial del Gobierno llega a su fin, me gustaría agradecer al Presidente @realDonaldTrump por la oportunidad de reducir el gasto innecesario», escribió en su cuenta de X..
Musk, quien trabajó en el DOGE desde su creación el 20 de enero de 2025, aseguró que la misión del DOGE «solo se fortalecerá con el tiempo» al convertirse en una «forma de vida» dentro del gobierno.
Musk deja el gobierno de Trump tras expresar su descontento con una reciente legislación impulsada por el propio presidente. En una entrevista con CBS, cuyo extracto fue publicado el martes y que se transmitirá completa el domingo, Musk expresó su decepción con el «Big Beautiful Bill», una legislación de gasto masivo aprobada por la Cámara de Representantes la semana pasada con un margen de un solo voto (215-214).
La ley, que incorpora gran parte de la agenda doméstica de Trump sobre recortes de impuestos, inmigración y otros asuntos, fue celebrada por el presidente como una victoria clave. Sin embargo, Musk la calificó como contradictoria con los objetivos del DOGE.
«Estaba decepcionado al ver la enorme ley de gasto, francamente, que aumenta el déficit, no lo disminuye, y socava el trabajo que el equipo del DOGE está haciendo», dijo Musk.
«Creo que una ley puede ser grande, o puede ser hermosa, pero no sé si puede ser ambas, en mi opinión personal», añadió el CEO de Tesla y SpaceX.
El «Big Beautiful Bill» enfrenta ahora un futuro incierto en el Senado, donde algunos republicanos, como el senador Ron Johnson de Wisconsin, aliado de Trump, abogan por recortes más profundos para reducir el déficit. Otros dentro del Partido Republicano se oponen a la magnitud de los recortes a Medicaid y a la eliminación de créditos fiscales de la Inflation Reduction Act, lo que podría complicar su aprobación.
¿Qué logró realmente el DOGE de Elon Musk?
Uno de los impactos más visibles del DOGE ha sido la reducción de la fuerza laboralfederal a niveles no vistos desde la década de 1960. Según un análisis de los medios Politico y CNN, casi 250,000 trabajadores federales han dejado sus empleos, ya sea por despidos directos o por acogerse a programas de renuncia diferida.
Esto incluye a más de 112,000 trabajadores que optaron por el programa de renuncia diferida y aproximadamente 121,000 que fueron despedidos de diversas agencias federales. Además, el DOGE clausuró 11 agencias federales y rescindió más de 8,500 contratos y 10,000 subvenciones, eliminando programas como la ayuda exterior y el voluntariado dentro de Estados Unidos, además de recortar drásticamente el gasto en educación.
A pesar de su ambiciosa meta de ahorrar 2 millones de millones de dólares, el DOGE reporta haber ahorrado apenas 160 mil millones hasta mayo de 2025, según sus propios datos; es decir, menos del 10 por ciento. Sin embargo, estas cifras han sido puestas en duda por el Modelo Presupuestario de Penn Wharton, un análisis independiente que rastrea los datos semanales del Tesoro.
Según Kent Smetters, profesor de Wharton y director del modelo, el gasto total del gobierno federal ha aumentado un 6.3% (156,000 millones) desde que Trump asumió el cargo, en comparación con los primeros cuatro meses de 2024. Incluso ajustando por inflación, el gobierno ha incrementado su gasto en 81,200 millones en relación con el mismo período del año anterior.
El subsecretario de prensa principal de la Casa Blanca, Harrison Fields, defendió las acciones del DOGE, afirmando que Trump tenía el mandato de «erradicar el despilfarro, el fraude y el abuso». Sin embargo, reconoció las dificultades de implementar estas reformas en un sistema «quebrado, arraigado en la burocracia y la inflación», describiendo la tarea como una que «debía haberse realizado hace tiempo».

