En las últimas horas, un video ha causado gran revuelo en redes sociales, donde se observa a una “banda” de perritos callejeros que causaron graves daños a un automóvil estacionado en la vía pública de la ciudad Concepción, en la región del BioBío, en Chile.
La grabación muestra a los perros arrancando a mordidas la defensa del automóvil, las plumas de los limpiaparabrisas y saltando sobre el vehículo. Además, causaron varias abolladuras en las salpicaderas y otras partes del coche.
Las autoridades del municipio de Concepción informaron que el insólito incidente fue reportado a la Dirección de Medio Ambiente de la ciudad, a través de la Oficina de Tenencia Responsable de Mascotas. Agregaron que ya están investigando el caso para identificar a los perros y conocer si se trata de animales callejeros o si alguno de ellos tiene dueño para que se haga responsable de los daños ocasionados al vehículo.
Este video ha generado un intenso debate en las redes, donde se discuten temas como elcuidado de los animales, la responsabilidad de las autoridades locales y la necesidad de implementar programas de esterilización y adopción para evitar que muchos perrosvivan en la calle y enfrenten este tipo de situaciones.
Perros callejeros en México
En septiembre del 2024, una publicación de la UNAM dio a conocer que de acuerdo con la organización Mars Petcare, en México al menos 29.7 millones de perros y gatos viven en la calle y esa cifra puede incrementar, ya que el Congreso de la ciudad estima que cada año se abandonan 500 mil. Además, destacó que México es el país con la mayor población de perros callejeros a nivel mundial.
La publicación señala que abandonar a un animal en la calle tiene varias repercusiones negativas para ellos, ya que sufren diversos riesgos como: padecer hambre, sed o enfermedades, y están expuestos a accidentes, maltrato y abuso sexual. Agrega que abandonarlos es una experiencia traumática que afecta su salud física y emocional, y su confianza en el ser humano.
La UNAM recordó a la población que los animales abandonados pueden transmitir enfermedades infecciosas y parasitarias a las personas, como la rabia, la tiña, sarna, pulgas y garrapatas; además, generan problemas ambientales con la presencia de heces o cadáveres en los sitios de reunión de familias y perjudican la biodiversidad.

