Desde el 20 de enero, fecha en que Donald Trump asumió nuevamente la presidencia de Estados Unidos, su mandato ha estado marcado por una sucesión de decisiones drásticas que han sacudido la estructura política y administrativa del país. En apenas tres meses, Trump ha puesto en marcha una estrategia que ha causado revuelo en el mundo.
El vicepresidente JD Vance declaró en redes sociales que «los jueces no pueden controlar el poder legítimo del ejecutivo», cuestionando el principio de la separación de poderes vigente desde hace más de dos siglos, desencadenó una oleada de críticas entre juristas y políticos.
Mientras la Casa Blanca intenta arrebatar al Congreso el control del gasto, desfinanciando programas completos, los tribunales han bloqueado más de 100 acciones ejecutivas por inconstitucionales, el enfrentamiento más grave hasta ahora se dio con la deportación de más de 200 venezolanos a El Salvador, sin que mediara el debido proceso legal.
La figura de Elon Musk ha emergido como uno de los agentes más influyentes del nuevo gobierno y esta al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), ha llevado a cabo una cruzada contra lo que considera gasto innecesario. Su aparición con una motosierra dorada, obsequio del presidente argentino Javier Milei, simbolizó su determinación por recortar miles de millones en presupuesto.
Musk ha cerrado agencias como la USAID y ha intentado eliminar el Departamento de Educación, aunque su accionar ha generado fricciones tanto dentro del gobierno como entre la ciudadanía.
Economía, inmigración y educación
En materia económica, Trump implementó un paquete arancelario que provocó una caída brusca en los mercados, el llamado “Día de la Liberación” fue recibido con pánico en Wall Street, y el índice S&P500 sufrió una pérdida significativa, aunque estas medidas buscan proteger la industria local y frenar la inflación, han generado aumentos en las tasas de interés, un alza del desempleo y un descenso en la confianza del consumidor. La Reserva Federal advierte que este rumbo podría llevar a una recesión.

