La delincuencia en la capital oaxaqueña y sus agencias, se ha dado rienda suelta, no solo con los asaltos a mano armada en diferentes tiendas locales, los constantes cristalazos a vehículos en calles del centro, el robo de vehículos y ahora a los camiones repartidores de algún tipo de producto.
Tan solo en la semana pasada, en 7 ocasiones en diferentes partes de la capital, la empresa de Gas de Oaxaca, fue víctima de asaltos o intentos de asaltos dónde los operadores de las unidades fueron amenazados con armas de fuego y al menos en una ocasión dispararon en su contra, para tratar de llevar a cabo el atraco.
De los diferentes casos los asaltantes, han dado seguimiento a las unidades repartidoras del Gas, para que en las zonas con poca afluencia de personas puedan cometer el robo, o aprovechan el momento después de vender para robar el dinero que llevan los operadores.
En la zona norte de la capital en la agencia de Donají, una unidad de dicha empresa fue parada por sujetos desconocidos quiénes al no obtener dinero, golpearon el parabrisas de la unidad para después huir, el caso más reciente el pasado fin de semana en el Municipio de Santa María Atzompa, a punta de pistola ladrones pararon una unidad reparridora para exigir la cuenta del día, pero al no obtener el dinero porque lo guardan en cajas de segudidad que llevan, dispararon al menos en 2 ocasiones, dónde el conductor salió ileso y solo dejaron daños materiales.
De dichos atracos e intentos, tienen conocimiento las corporaciones policíacas, las cuales solamente llegan al lugar de los hechos, para tomar sus gráficas, apuntar sus datos y después retirarse del lugar, sin que hasta el momento hayan podido lograr detener a algún responsable, lo que han aprovechado muy bien los amantes de lo ajeno para incrementar su actividad, pues saben que la policía anda en otros temas.

