Ante la falta de vigilancia y contubernio, los vendedores ambulantes en esta temporada vacacional han aumentado en las calles del centro de la ciudad, vendiendo en lugares donde ellos quieren y en el horario que bien les parece, todo bajo un acuerdo con los algunos de los Inspectores que por algún beneficio de hacen de la vista gorda.
Comerciantes han denunciado que en la calle de 20 de Noviembre entre Aldama y las casas, y calles cercanas de repente aparecieron mesas en los puestos de tacos, vendedores de marquesitas, eloteros y de todo tipo de comercio que ya no deja un espacio suficiente para los peatones o ante cualquier eventualidad.
Tanto los vendedores y los inspectores hacen su agosto, pues se la pasan correteando del zócalo y la Alameda a todos los ambulantes, mientras que en otras calles los dejan instalarse sin ningún problema, previamente llegando a un “acuerdo”, lo que genera una competencia desleal con los comerciantes establecidos que esperan están temporadas para captar un poco más de recurso, así como también cumplir con las obligaciones que le genera su negocio.
Solo por citar un ejemplo, de la noche a la mañana en la calle de Ignacio Allende frente a Santo Domingo de Guzmán, en la zona de estacionamiento que ocupan los vecinos, aparecieron al menos 8 puestos con productos artesanales, que nunca habían estado en el lugar y que por esta temporada vacacional comenzaron a vender sin que ninguna autoridad municipal les diga algo.
Esperan que la autoridad municipal se ponga las pilas en el tiempo que le queda, pues la encargada del comercio en la vía pública, es conocida entre los comerciantes regulares e irregulares, por los acuerdos que realiza a modo y que luego no respeta, pero si les deja ganancias.

