El palacio de Buckingham, residencia oficial en Londres de Isabel II, ha bajado la bandera británica a media asta tras anunciarse la muerte este jueves de la reina a los 96 años en el castillo escocés de Balmoral. Además, los mandatarios de varios países enviaron sus condolencias.
Miles de personas se congregan ya en torno a Buckingham, en el centro de Londres, donde se espera que en breve se coloque un anuncio con información sobre la defunción, como parte de un detallado protocolo para despedirla con todos los honores.
La muerte de la soberana, que el pasado martes recibió a la nueva primera ministra británica, Liz Truss, en Escocia significa que los primeros actos se celebrarán allí, conforme a la llamada operación Unicornio, tras lo cual sus restos mortales serán trasladados a Londres para proceder al funeral del Estado.

Mandatarios y autoridades le mandan su último adiós
También la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, expresó su pésame a los británicos «el mundo está de luto con su gente en el Reino Unido y más allá».
Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania, expresó su pésame a la familia real británica y a la población de Reino Unido después de conocerse la “irreparable pérdida” de la reina Isabel II.

