La frontera sur permanece en total vulnerabilidad a contagios por la variante Ómicron, debido a que no el gobierno mexicano ni el guatemalteco implementan cercos sanitarios.

El pasado 3 de enero, el gobierno de Guatemala informó que a partir del 10 de enero cerraría sus fronteras terrestres y aéreas a ciudadanos extranjeros que no mostraran con pruebas PCR informes negativos de Covid 19, pero a la llegada de este día la disposición no entró en vigor y quedó en discurso político. El paso de personas desde México hacia Centroamérica se realiza sin ningún obstáculo y en total libertad al virus.

La medida obligaría a los extranjeros a presentar prueba PCR o antígeno negativa (72 horas previo al ingreso al país); y carnet de vacunación con esquema completo, ambos requisitos obligatorios.

Aun así, el paso por las fronteras terrestres con Guatemala continuaron igual de porosas desde el inicio de este semana, con el flujo de personas desde Chiapas hacia el país centroamericano sin ninguna restricción, por parte de autoridades sanitarias y migratorias.

Al ingresar por la vía Talismán-El Carmen, en uno de los tres a pasos formales terrestres que conectan a México con Guatemala, una carpa del Ministerio de Salud permanece en el lugar solo para hacer sombra a personas que esperan en el sitio. Con anterioridad, personal médico trabajó en la aplicación de gel antibacterial y test para conocer si había sospechas de coronavirus.

En la garita de Migración Guatemala, los oficiales chapines se mantienen al interior de las oficinas, mientras que afuera, sobre la calle que conecta con el puente internacional de Talismán, extranjeros y chapines ingresan a territorio centroamericano y después se dirigen hacia municipalidades como Malacatány Coatepeque, ambas altas en comercio.

En el caso de los guatemaltecos que van en dirección hacia México, sí pasan a las respectivas garitas migratorias de su país y Chiapas, para poder acceder a los primeros municipios de territorio mexicano.

El departamento de Migración del vecino país expuso en un boletín informativo que  “atendiendo a la solicitud realizada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, este 10 de enero se inició con la implementación de nuevas medidas sanitarias establecidas por dicho Ministerio; recordando a la población que necesita ingresar vía aérea, terrestre o marítima acatar las nuevas disposiciones.

Para su «rescate», la 4T cuadruplicó en 2021 las detenciones de migrantes centroamericanos

La disposición del gobierno chapín se implementó, según, para frenar los ingresos de casos de la variante Ómicron, sin embargo, el primer caso fue detectado y las fronteras terrestres siguen abiertas.

Los flujos de personas persisten sin ningún tipo de control sanitario en esta franja fronteriza y solo se observa la vigilancia militar guatemalteca.

Pero al virus ninguna de las dos naciones lo combate ni pone barrera para evitar que se infiltre hacia los primeros poblados de Guatemala o México. 

El país centroamericano ha detectado ya su primer caso de Ómicron, mientras que Chiapas se mantiene exento hasta este martes 11 de enero de la variante que ha se esparce por varias Entidades de México.