La batalla contra la pandemia del COVID-19 parece no tener fin. Con la llegada del verano los italianos, como en todo Europa, deciden vacacionar, viajar o  salir de la rutina, pero la aparición de la variante Delta –más contagiosa y agresiva– hace que el Green Pass entre en debate.

Italia se moviliza para vacunar a todos sus habitantes de forma más rápida, con sistemas como el Open-Day, con el fin de inocularse mucho antes de esperar la cita con su médico de base. El alza de contagios que se está generando con la tercera ola, viene principalmente de los jóvenes no inmunizados.

Roma, una de las ciudades turísticas por excelencia en el mundo, sufre la ausencia de los turistas, sus bares, cafés y restaurantes han buscado la forma de mantenerse, como es el caso del restaurante mexicano La Cucaracha, de la chef Diana Beltrán, que ha tenido que implementar el servicio a domicilio.

“La entrega de alimentos nos ayudó a sobrevivir, fue muy difícil porque era meter las cosas en cajitas y para no despedir a nuestro personal les hicimos que hicieran las entregas ellos con su mismo sueldo, eso nos ayudó a todos”, expresó a El Heraldo de México, Diana Beltrán.

Para la chef mexicana, quien está a favor del Green Pass en restaurantes para incentivar a las personas a vacunarse, ha visto que en este periodo los italianos están saliendo bastante a cenar fuera de casa, no hay tantos turistas como esperaba, pero –dijo– que se emociona al ver filas en los museos.

“Los turistas son muchos europeos, y vemos que están llegando muchos jóvenes de Estados Unidos, que vienen a estudiar, porque los martes que tenemos la promoción de margaritas, el lugar se llena”, señaló Beltrán.

El Green Pass es la herramienta digital desarrollada por la Unión Europea para permitir a sus ciudadanos moverse libremente y con seguridad en tiempos de pandemia. Es un documento digital –equipado con Código QR y garantizado por la presencia de una firma electrónica– que certifica: vacunación efectuada contra elCOVID-19, resultado negativo de un test realizado en las últimas 48 horas y recuperación del virus en los últimos seis meses.

Para el encargado del restaurante Nero Caffè, del italiano Valerio Fiorucci, ubicado a un lado del río Tíber, se esperaba un verano mucho más tranquilo en relación a la presencia de turistas, pero el torneo de futbol de la Euro, le hizo tener un flujo más continuo.

“No estoy a favor de que la gente tenga que acceder a los restaurantes sólo teniendo el Green Pass, las personas que no quieran vacunarse no podrán venir, y al final tendremos pérdidas, los últimos dos años han sido devastadores. El Green Pass es para grandes eventos, para el cine, puede ser, pero para restaurante es muy difícil.

“La solidaridad de las personas que no tenían miedo, que no querían rendirse, para nosotros los italianos, el café es un rito, no es que vengan a tomar el café, vienen a saludar, a preguntar cómo estás. Se habla de futbol, de la Roma, del Lazio, es un lugar de reencuentro”, dijo Fiorucci a este diario.

OTRAS REACCIONES

El presidente francés Emmanuel Macron hizo un llamado a la unidad nacional y a la vacunación masiva para combatir el repunte del coronavirus, y arremetió contra los que están impulsando el sentimiento antivacunas y las protestas.

El caos y la confusión sobre las normas para viajar y las medidas para contener los rebrotes del coronavirus contribuían a otro verano cruel para el maltrecho sector turístico europeo.

Muchos destinos populares sufren brotes de COVID-19 impulsados por variantes del virus.