Haití estrenó este martes un nuevo Gobierno, 13 días después del asesinato del presidente Jovenel Moise, con la promesa de tender la mano a la oposición para buscar una salida a la profunda crisis en la que se haya inmerso el país.

Ariel Henry, un respetado neurocirujano, asumió este martes de forma oficial el cargo de primer ministro, desde el que controlará todos los resortes del poder en Haití, dado que no hay planes para designar un jefe de Estado provisional y tampoco tendrá el contrapeso de un Parlamento, puesto que está clausurado desde enero de 2020.