Con apenas dos palabras y una firma, el político centroderechista Guillermo Lasso se convirtió este lunes en el nuevo presidente de Ecuador, un país que aspira a cambiar para llevarlo al «encuentro» entre todos sus grupos sociales y que converja hacia una auténtica «igualdad social».

En una ceremonia de poco más de dos horas, a la que asistieron cuatro jefes de Estado y los cancilleres de ocho países, Lasso prestó juramento visiblemente emocionado ante la presidenta de la Asamblea Nacional (Parlamento), Guadalupe Llori Abarca, la primera mujer indígena que ocupa ese cargo.