Israel y las milicias de Gaza entran en la segunda semana de escalada bélica, con 212 muertos en el lado palestino por 10 israelíes, sin que los esfuerzos diplomáticos para una tregua hayan dado frutos.

El enviado estadounidense para mediar en el conflicto, Hady Amr, lleva cuatro días en Israel sin lograr ningún compromiso que permita vislumbrar un alto el fuego, y ayer se reunió con el presidente palestino, Mahmoud Abbas, aunque éste no tiene capacidad de influencia en Gaza, controlada por el movimiento islamista Hamas.

«Nuestra pauta es continuar atacando objetivos terroristas. Continuaremos actuando según sea necesario para restaurar la paz y la seguridad de todos los residentes de Israel», declaró el primer ministro, Benjamin Netanyahu. 

Tras una semana de enfrentamientos, el saldo de víctimas en el enclave ascendió a 212 muertos palestinos, entre ellos 61 menores y 35 mujeres, y mil 305 heridos en el intercambio de fuego.

La escalada comenzó, tras semanas de protestas en Jerusalén Este reprimidas y que derivaron en enfrentamientos que llegaron hasta la Explanada de las Mezquitas de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

El Ejército de Israel aseguró haber matado a un comandante de la Brigada Norte de la Yihad Islámica, Hasam Abu Hardib.

Mientras, la llamada «normalización» árabe con Israel comienza a ser puesta en entredicho en aquellos países –Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos– que en la segunda mitad de 2020 firmaron acuerdos de paz con el Estado judío.