La multinacional farmacéutica Lilly mantiene su apuesta por la investigación y la administración de tratamientos eficaces para combatir la covid-19 mientras avanzan los procesos de vacunación que ya han comenzado en muchos países del mundo.

La empresa consiguió a finales del pasado año que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos autorizara el uso de emergencia de un anticuerpo neutralizante (el bamlanivimab) para tratar a los pacientes leves o moderados pero con un alto riesgo de progresar hacia estadios más graves de la enfermedad y de ser hospitalizados.

Posteriormente recibió también autorización para utilizar un inhibidor -que ya se usaba en España y en otros setenta países para el tratamiento de la artritis reumatoide– en combinación con otro fármaco (el remdesivir) en pacientes ya hospitalizados y que requieren oxígeno suplementario para combatir la enfermedad.

El presidente de Lilly España, el libanés Nabil Daoud, y el director médico de la empresa, José Antonio Sacristán, han comparecido hoy ante los medios de comunicación para informar sobre las líneas de investigación que puso en marcha la compañía para responder a la pandemia causada por el coronavirus.