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CIUDAD DE MÉXICO.- Un rebrote de la enfermedad covid-19 se asoma en el país.

Al comparecer ante diputados, el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, confirmó la posibilidad de una nueva ola de contagios frente la temporada de influenza.

No son datos para enorgullecernos, pero debemos ser conscientes que pudo ser peor”, dijo tras reconocer que México ocupa el décimo lugar global en defunciones.

Aunque bajó el número de casos activos a nivel nacional, detalló, en ocho estados se asoma “el heraldo de un posible rebrote”.

Afirmó que la pandemia ha servido para mejorar el sistema de salud y superar poco a poco el déficit de 200 mil profesionales médicos.

En la comparecencia, la oposición mantuvo su ánimo belicoso contra el subsecretario Hugo López-Gatell, pero fue apoyado por los morenistas, quienes rompieron la sana distancia por tomarse una foto con el funcionario.

El secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, habló de la existencia de un “heraldo de rebrote” del covid y de la posibilidad de una siguiente ola de la pandemia en México que, dijo, ocupa el décimo lugar en defunciones y el décimo quinto en casos confirmados.

No son datos para enorgullecernos, pero debemos ser conscientes que pudo ser peor”, señaló el funcionario federal en su comparecencia ante el pleno de la Cámara de Diputados.

Covid e influenza sí se suman. No sólo por su sintomatología muy afín, sino por el periodo estacional y las condiciones climáticas que favorecen, tanto para el covid, que siga en su siguiente oleada, tal vez. Esperemos que ésta se aminore, y desde luego la llegada invernal de la influenza”, reconoció el secretario.

Detalló Alcocer Varela que desde la semana 29 hay un claro descenso en el número de casos activos a nivel nacional y 20 entidades federativas, suman ya 12 semanas consecutivas a la baja, cuatro estados siguen en una meseta “y en ocho asoma lo que yo llamo el heraldo de un posible rebrote”.

ACICATE Y CUBREBOCAS

Reconoció el titular de Salud que el porcentaje de positividad para la semana 41 de la epidemia “tuvo también un ligero incremento, situándose en 41 por ciento”.

Alcocer Varela sostuvo que la pandemia se ha convertido en un acicate para mejorar el sistema de salud y que éste saldrá fortalecido e insistió en que habrá de irse superando el déficit de más de 200 mil profesionales de la medicina con el que inició la actual gestión.

Cuestionado sobre el desdén que la estrategia gubernamental ha tenido hacia el cubrebocas, Alcocer planteó: “Nadie ha estigmatizado o negado la importancia del cubrebocas. Esto, como única acción, como única protección, no sirve. Tiene que estar asociado a una distancia, a un cuidado personal porque, si no, la gente se confía y se confía y hace uso del cubrebocas tan sólo para unos fines que no son completos para protegerse”.

Al comentar la importancia de la red de atención a las infecciones respiratorias agudas graves, el secretario de Salud dijo que “viene la influenza, vienen problemas respiratorios que no sabemos, de nuevos coronavirus que no se van a ir”.

Alertó que de no resolverse los problemas de vialidad en las entidades cuyos semáforos reportan situaciones de riesgo, “vamos a tener tropiezos que no deseo y que espero que no sean así”.

Por su parte, el director del Insabi, Juan Antonio Ferrer Aguilar, confió en que en cuatro años se habrá de cubrir el déficit de 123 mil médicos generales, 70 mil especialistas y 250 mil enfermeras generales.

LÓPEZ-GATELL ARMA SESIÓN FOTOGRÁFICA

La actitud amable del secretario Jorge Alcocer no logró atemperar los ánimos bélicos de la oposición en contra del subsecretario Hugo López Gatell, a quien responsabilizaron del luto por más de 87 mil mexicanos muertos de covid.

Pero la incesante disposición al diálogo del titular de Salud tampoco logró frenar los desfiguros y las manifestaciones de apoyo de los representantes de la autoproclamada Cuarta Transformación en torno al polémico portavoz gubernamental en la pandemia.

Porque en buena parte de la comparecencia de su jefe en la Cámara de

Diputados, el subsecretario López-Gatell le robó cámaras y despachó todas las solicitudes de selfies que le llegaron hasta su lugar.

La presidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro, Dulce María Sauri Riancho, pidió a los legisladores esperar al final para establecer contacto con los funcionarios, alrededor de quienes se arremolinaban sin sana distancia.

Irónico, Jorge Luis Preciado (PAN) propuso que se dispusiera un salón para la toma de fotografías con López-Gatell.

Estamos a punto de ver el inicio de la comparecencia del secretario y es lamentable que el subsecretario esté aprovechando el momento sólo para tomarse fotografías cuando es el responsable de las 90 mil muertes en este país”, dijo el panista.

Su compañera de bancada Sonia Rocha sugirió que las fans fueran por un café con el subsecretario. Maiella Maldonado (Movimiento Ciudadano) lamentó que el responsable de la fallida estrategia, así lo dijo, no compareciera. Y Frida Alejandra Esparza (PRD) le solicitó respeto, que dejara de posar y pusiera atención.

“ES UN HONOR…

Y es que López Gatell asistió en calidad de mudo testigo. Pero eso no evitó los gritos en su favor: “¡Es un honor, estar con el doctor!”, corearon los morenistas. Los petistas desplegaron una manta enorme de apoyo con faltas de ortografía incluida: el acento de López en la e.

Pero quien se llevó la tarde fue la pesista Nayeli Salvatori, quien cerró su intervención con una selfie: “Yo sí le voy a pedir al doctor Gatell una foto, porque la diferencia es que ahorita los secretarios son celebridades, la gente los quiere. En la otra administración igual me hubiera tomado foto con los panistas y priistas, pero sólo para ahuyentar a los ratones”.

Martha Tagle Martínez (Movimiento Ciudadano) pidió a la presidenta que llamara al orden y calificó de desagradable el ambiente de porras festivas que, dijo, sonaban a burla en un país donde miles están de luto. “Quiero pedir que la diputada que subió a hacer sus chistecitos que vaya a hacer su reality show en las redes sociales y deje esta tribuna”, reclamó a la pesista.

También hubo estridencia en la oposición. La panista Martha Estela Romo Cuéllar exigió al secretario que la mirara a la cara y le lanzó su desplante: “Vea el dolor de los mexicanos y explíqueles a ellos dónde carajos queda su derecho a la salud. ¿Dónde carajos? Y le tengo un regalito, señor secretario…”.

Se trataba de una urna que el funcionario le recibió sin resistencias. Lo mismo sucedió con el discurso de Abril Alcalá (PRD), quien le entregó una piñata con el icono del virus, especificándole que era para el subsecretario López-Gatell.

Fueron ocho horas que en las que predominó, como diría Enrique Ochoa (PRI), “circo, morena y teatro”. Y cuyo epílogo resumió Marco Antonio Adame (PAN) al advertir que “la tragedia comienza a convertirse en comedia”.

En medio de la polarización y el concurso de performance, destacó el llamado de Lenin Pérez Rivera, uno de los 63 diputados contagiados, quien le pidió admitir que el covid desnudó carencias y desbasto del sistema de salud.

Y aunque son problemas que vienen de atrás, le dijo el legislador sin partido, “cuando uno se alquila para gobernar, uno se alquila para dar soluciones”.

Fuente: excelsior.com.mx