A los que escalaron el poder mediante la agitación social con AMLO, ayer en Juchitán y Salina Cruz durante la gira presidencial, les dieron una sopa de su propio veneno. Fue tan contundente el repudio social manifestado contra Salomón Jara; el edil de Juchitán, Emilio Montero Pérez, y Juan Carlos Atecas, de Salina Cruz, que ni el presidente López Obrador pudo aminorar las manifestaciones de repulsió

       En el evento de Juchitán donde el presidente AMLO y el gobernador Murat fueron los más ovacionados, fue patético observar la “cena de negros” entre los Morenistas. El senador Salomón Jara contra la super delegada Nancy Ortiz Cabrera. Las animadversiones entre estos dos que, podríamos considerar, son los más influyentes lopezobradoristas en el estado, trajo como consecuencia que la fiesta popular que significó la presencia del presidente y del gobernador, tuviera su lado oscuro por el comportamiento caníbal de los Morenistas.

       Del abucheo estrepitoso contra Salomón Jara, éste culpó a Nancy y al presidente municipal de Juchitán, Emilio Montero. Cuando este tomó el micrófono para dar la bienvenida al presidente, la rechifla se repitió. De este segundo griterío culparon a Salomón. Al llegar a Salina Cruz, el presidente AMLO tuvo que usar vías alternas cuando se topó con la manifestación contra el alcalde de este puerto, Juan Carlos Atecas. Una singular pancarta y sendos cartelones dicen que este presidente municipal sigue, pero al revés, la línea obradorista de: no robar, no mentir, no engañar.   

                         TRANSPARENCIA GUBERNAMENTAL  

       Aunque existe un Instituto de Transparencia, la insistente lucha por la rendición de cuentas es casi una tarea casi imposible en Oaxaca,

Persisten las trabas tanto en el gobierno estatal como en el municipal de parte de altos funcionarios que se resisten a dejar las prácticas corruptas. En el último reporte del Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIPO) dan a conocer una serie de multas y amonestaciones públicas contra autoridades que ocultan información, pero sucede lo que con los llamados a misa: solo asisten los que quieren. Aunque la ley da facultades al IAIPO para amonestar, multar y hasta consignar a los que no dan información pública, al final, todo queda en buenas intenciones. Su tarea termina al pedir que otras instancias de gobierno procedan contra los practicantes de la opacidad gubernamental, pero nunca resultan.

  Los procedimientos quedan en los archivos de la Cámara, de la Fiscalía o la Contraloría. Imposible -por ejemplo- que el Congreso local proceda contra un presidente municipal corrupto cuando estos, en las prácticas de desvío del presupuesto siempre están en complicidad con los diputados. Jamás hemos sabido que la contraloría cese o, al menos, aplique alguna sanción contra algún funcionario por negarse a proporcionar información pública solicitada por un comunicador o ciudadano interesado en acceder a la información pública.

       La ley faculta al IAIP para presentar denuncias ante el Poder Legislativo en el caso de incumplimiento de los municipios, y a la Contraloría del Estado en el caso de las faltas de las dependencias del Poder Ejecutivo, para el caso de órganos autónomos, fideicomisos, partidos políticos se da aviso a sus respectivos órganos de control interno, mientras que en el caso de que se determine la posibilidad de que se configure algún delito penal, damos aviso a la Fiscalía General del Estado. Es aquí donde revientan los buenos deseos de la transparencia.

                                  QUEJAS AL AIRE

       El año pasado, el IAPO presentó ante la Fiscalía General del Estado, derivadas del incumplimiento de las resoluciones dictadas en los recursos de revisión, quince denuncias por responsabilidad administrativa presentadas ante el Congreso del Estado en contra de servidores públicos municipales.

       También once denuncias por responsabilidad, presentadas Contraloría en contra de diversos servidores públicos; 17 denuncias presentadas ante los Órganos de Control Interno de distintos sujetos obligados; 22 denuncias por presentarse en 2019 de distintos sujetos obligados.

       De los que, literalmente, se ríen del IAIPO, cito algunos:Isaías Noé Cruz Ramos, Presidente Municipal de Telixtlahuaca 2017-2018. Isauro Antonio Enríquez González, Presidente Municipal de Atzompa y su directora de ingresos Maura Hernández Díaz. Otros concejales requeridos pero que se burlan son los de Santo Tomás Tamazulapan, Miahuatlán; Matías Romero, San Pedro Molinos, Tlaxiaco, San Pedro Molinos, Tlaxiaco.

        La ley les vale un cacahuate, el gobierno lo permite.