TIJUANA

Foto: Facebook/MovimientoJuventud2000

Valeria y Paola dibujan a su familia, a sus primos que están lejos.

Ellas se hicieron amigas en el Albergue Juventud 2000 que se encuentra en la Zona Norte de Tijuana.

Sus padres decidieron solicitar asilo político en Estados Unidos y están de tránsito en esta frontera, mientras tanto asisten a clases de arte.

Ellos no pueden ir a la escuela porque vienen con sus padres y sus padres vienen a pedir asilo político. En cualquier momento que les llega la ficha ellos se tienen que ir. Ahorita está más lento lo del asilo político por Trump. Esto es muy importante para que ellos se distraigan, son juegos didácticos, hacen manualidades», indicó la activista migrante, Lourdes Lizardi.

Un albergue que, como recámaras utiliza casas de campaña.

Estos menores no acuden a la escuela no tienen casa; tienen amigos nuevos y sus ratos de ocio son bastantes, en sus clases de arte trazan sus sueños.

Nos vinimos de Michoacán por la delincuencia organizada. N podemos estar estables allá. Ahorita están muy contentos gracias a ustedes ya que vienen a alegrarles un rato del día, un rato que se olviden un poco de lo que ha pasado», comentó Yuri, solicita asilo político en Estados Unidos.

Sus padres decidieron emigrar.

Más de 20 niños se encuentran en este albergue en Tijuana, el día se les hace largo, hay alegría en su rostro cuando ven llegar al maestro Ramón García, artista que trabaja en zonas marginadas.

Motivarlos, a través del dibujo, de la pintura. Hemos hecho grabado, queremos hacer un mural; cada semana tenemos niños nuevos. Lo que me han platicado es que vienen de otros países o del centro del país, y también deportados, pueden estar aquí dos semanas o dos meses como han pasado con otras historias y han logrado cruzar, están aquí por mientras», contó Ramón García Vázquez, artista plástico.

Cada color significa la esperanza de trazar a través del arte una nueva forma de vida para estos niños migrantes.

Fuente: excelsior.com.mx